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Hari Singh Nalwa gobernó Cachemira, Hazara y Peshawar para Ranjit Singh, fundó la ciudad de Haripur y defendió la frontera del Khyber hasta su muerte en Jamrud el 30 de abril de 1837
Guerras y valor

Hari Singh Nalwa gobernó Cachemira, Hazara y Peshawar para Ranjit Singh, fundó la ciudad de Haripur y defendió la frontera del Khyber hasta su muerte en Jamrud el 30 de abril de 1837

Foto: MaplesyrupSushi / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0 (recortada)

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Nacido en Gujranwala en 1791, sirvió en las campañas de Kasur, Multan y Cachemira, gobernó Cachemira desde 1820 y Hazara desde 1822, y fue gobernador de Ranjit Singh en Peshawar desde 1834. El ejército afgano que lo hirió de muerte en Jamrud el 30 de abril de 1837 se retiró sin tomar el fuerte ni Peshawar.

· · 12 min de lectura

Hari Singh Nalwa, nacido en Gujranwala en abril de 1791, fue uno de los comandantes que el maharajá Ranjit Singh envió a las campañas que construyeron el Imperio sij. Sirvió en Kasur, Multan y Attock y en Cachemira, gobernó Cachemira y luego Hazara, y fundó la ciudad de Haripur, que se convirtió en la sede del distrito británico de Hazara tras la anexión de 1849.

Murió el 30 de abril de 1837 en Jamrud, a la entrada del paso de Khyber, combatiendo contra un ejército afgano a las órdenes de Muhammad Akbar Khan, hijo del gobernante de Kabul. Cunningham, cuya historia de los sijs apareció en 1849, escribió que los afganos “could not master Jamrud or Peshawar itself” (no pudieron dominar Jamrud ni la propia Peshawar).

La vida del propio maharajá está en Ranjit Singh, el León del Punjab, y su ejército, tal como lo vieron los visitantes británicos, en el artículo sobre Emily Eden y el Khalsa. Este sigue a su comandante fronterizo a través de Cunningham, Charles Masson (que estaba en Afganistán en 1837), el barón Hügel (que visitó el territorio de Hari Singh en 1835 y 1836), el gazetteer de Hazara de 1883 del Gobierno del Punjab y los historiadores Autar Singh Sandhu y Hari Ram Gupta. Donde discrepan, se nombra a cada uno.

Un asistente personal al que se dio un regimiento

Sandhu, escribiendo en la Encyclopaedia of Sikhism, dice que en 1805 el joven Hari Singh se presentó a una prueba de reclutamiento, impresionó al maharajá con su instrucción militar y se convirtió en asistente personal. Poco después se le dieron 800 jinetes e infantes. El ascenso, según Sandhu, siguió a un incidente en el que partió la cabeza de un tigre que lo había atrapado, y le valió el nombre de Nalwa. Hügel, que lo conoció en enero de 1836, escribió que Hari Singh le dio un dibujo de sí mismo matando al animal.

Según Sandhu, mandó un regimiento en el último ataque a Kasur en 1807, fue recompensado con un jagir (una concesión de ingresos de la tierra) y sirvió en cuatro de las siete campañas de Ranjit Singh contra Multan, las de 1810, 1816, 1817 y 1818. En Attock, en 1813, fue segundo al mando del diwan Mohkam Chand, y fue a Cachemira en 1814 y 1819. Para Cunningham era “the most enterprising of Ranjit Singh’s generals” (el más emprendedor de los generales de Ranjit Singh).

Cachemira en 1820, y una rupia que conservó su nombre

En 1820, dice Sandhu, Hari Singh fue gobernador de Cachemira tras el diwan Moti Ram. Sus medidas incluyeron dividir el valle en parganahs a cargo de recaudadores y en thanas a cargo de oficiales de policía, reprimir a los salteadores de los bosques, comenzar fuertes en Uri y Muzaffarabad y santuarios en Matan y Baramula, y organizar el socorro tras las inundaciones de 1821. Se levantaron las limitaciones al culto y a la vestimenta de los pandits cachemires y se redujo la parte del gobierno en la cosecha de azafrán, añade Gupta.

Los autores difieren en cuánto tiempo permaneció. De junio a diciembre de 1820 es la cifra de Gupta. Wiggins y Goron, en un estudio numismático, dicen que gobernó desde principios de 1820 y durante todo 1821. Rhodes y Wiggins dan de 1820 a 1822.

Su nombre sobrevivió en la moneda. Ranjit Singh le permitió acuñar una moneda a su propio nombre, escribe Sandhu, la rupia Hari Singhi, que siguió en circulación en el valle hasta los últimos años del siglo XIX. Para Shahamat Ali, que pasó por Gujranwala en 1839, era una rupia nueva de baja ley que aún llevaba su nombre. Su valor era dos tercios de una rupia Nanakshahi, escribe Gupta. El sitio de coleccionistas SikhCoins.in, citando a Hans Herrli y Vanit Nalwa, dice que no se ha encontrado ningún cuño con su nombre y que el nombre se impuso con el uso.

Sobre el costo para los cachemires, Wiggins y Goron califican su administración de extrema y tiránica y dicen que su riqueza acumulada fue confiscada cuando fue llamado de regreso. Lepel Griffin, tal como lo cita Gupta, sostenía que Cachemira fue “ground to powder by Sirdar Hari Singh Nalwa” (reducida a polvo por el sardar Hari Singh Nalwa).

Haripur, la ciudad que construyó en Hazara

En 1822 Hari Singh fue enviado a Hazara, la región montañosa del noroeste del reino sij, y permaneció quince años. Cerca de Salik Serai, en la orilla izquierda del río Dor, construyó un fuerte sólido y lo llamó Harikishangarh en honor del octavo Guru, dice Sandhu. Junto a él surgió una ciudad, Haripur. El gazetteer de 1883 llama a Haripur una ciudad antigua fundada bajo el dominio sij por el sardar Hari Singh, gobernador de Hazara, hacia 1822 o 1823.

Hügel pasó junto al fuerte en diciembre de 1835 y lo encontró construido en forma regular, aunque solo de barro, unos doce años antes. En Hasan Abdal, registró Shahamat Ali en 1839, Hari Singh había construido el pequeño santuario llamado Panja Sahib junto a la roca donde, según la tradición, Guru Nanak estampó sus dedos.

Sus combates en Hazara figuran en el gazetteer. En Mangal, dice, sus 7.000 soldados de infantería derrotaron a una fuerza de hombres de las colinas que estima en 25.000 y mataron a 2.000 de ellos. De 1827 a 1831 también se enfrentó al líder religioso Sayyid Ahmad, quien, dice Cunningham, cruzó el Indo en junio de 1830 para atacar a una fuerza sij bajo Hari Singh y el general Allard y fue rechazado.

No todos los combates le fueron favorables. En Nara, en octubre de 1824, dice el gazetteer, las tropas sijs fueron derrotadas, el propio Hari Singh escapó por poco y la pérdida sij declarada fue de 500 de 8.000. Otro registro, el de Cunningham, habla de “a severe check” (un duro revés) para él ese año.

Peshawar en 1834 y el trabajo de gobernar la frontera

El 6 de mayo de 1834, dice Cunningham, la ciudadela de Peshawar fue tomada por una fuerza bajo el mando nominal del nieto del maharajá, Nau Nihal Singh, “but really led by Sirdar Hari Singh” (pero en realidad dirigida por el sardar Hari Singh). Masson, que estaba en Peshawar cuando llegaron los sijs, calculó la fuerza en no más de nueve mil hombres y señaló que Ranjit Singh, con veinticinco mil, no se había atrevido a conservar la ciudad algunos años antes. También oyó a Sultan Muhammad Khan, el jefe barakzai de Peshawar, quejarse del desprecio de Hari Singh por los juramentos. Hari Singh, añade Cunningham, mostraba abiertamente desprecio por todos los afganos y no ocultaba su plan de llevar las armas sijs más allá de Peshawar.

Cómo se administraba la frontera se expone en el volumen de Gupta. Hari Singh, el primer gobernador de Peshawar bajo el gobierno directo de Lahore, mandaba 12.000 hombres al oeste del Indo desde 1834 y vivía en una nueva fortaleza en el lugar del antiguo Bala Hisar. En Hazara el poder real estaba en manos de funcionarios civiles, y se recurría a las guarniciones de los fuertes en las emergencias. El 23 de junio de 1831 Ranjit Singh le ordenó recaudar la renta anual de Chach y Hazara “in proper manner and to take care to keep always before his eyes the welfare of the poor and the weak” (de manera adecuada y cuidando de tener siempre presente el bienestar de los pobres y los débiles). A Hari Singh se le impuso una vez una multa de dos lakh de rupias (200.000) por mantener menos hombres de los exigidos, consigna Gupta, y cobró a Lahore sumas elevadas por sofocar las revueltas yusafzai y se quedó con buena parte de ellas.

El fuerte de Jamrud

Los relatos sobre el fuerte de Jamrud, al pie del Khyber, no coinciden del todo. Uno, el de Sandhu, dice que el fuerte se construyó en 1836 y que el paso quedó cerrado a los invasores. En la versión de Shahamat Ali, Hari Singh reparó y ocupó en 1837 un fuerte existente, lo que alarmó tanto a las tribus del Khyber que pidieron a Dost Mohammad Khan que ayudara a expulsarlo. “A petty castle” (un castillo insignificante) es la expresión de Masson, y Gupta dice que el maharajá ordenó construirlo y que Mihan Singh lo guarnecía con 600 hombres.

Dost Mohammad permaneció en Kabul. Según Masson, su ministro Mirza Sami Khan y cinco de sus hijos marcharon hacia el Khyber, con Muhammad Akbar Khan al mando. Las guarniciones sijs del valle de Peshawar habían sido reducidas, añade Cunningham, para enviar hombres a Lahore a la boda de Nau Nihal Singh y a la esperada visita del gobernador general británico y del comandante en jefe. La boda fue en marzo de 1837, y Gupta imprime las cartas de Hari Singh a Lahore: el 10 de marzo, que los afganos estaban en Jalalabad; el 21 de abril, que los príncipes habían cruzado el paso y se habían atrincherado a tres kilómetros de Jamrud; y el 28 de abril, que sus cañones habían derribado un lado del muro del fuerte.

El 30 de abril de 1837, según tres autores

El 30 de abril, dice Cunningham, los afganos atacaron el puesto y no pudieron tomarlo, Hari Singh fingió una retirada para atraerlos a la llanura, y estuvo “present everywhere amid his defeated, retiring and rallying masses” (presente en todas partes entre sus masas derrotadas, en retirada y reagrupándose) antes de caer herido de muerte. En una nota añade que los afganos fueron al principio derrotados o rechazados con la pérdida de algunos cañones, hasta que un destacamento bajo Shams-ud-din Khan, pariente del Emir, cambió la batalla, y que “had not Hari Singh been killed, the Sikhs would have retrieved the day” (si Hari Singh no hubiera muerto, los sijs habrían recuperado el día).

Masson, escribiendo desde el lado afgano, lo cuenta al revés. En su relato, los afganos bombardearon Jamrud durante dos o tres días, y en la mañana del 30 Hari Singh atacó y “for the moment carried all before him” (por el momento arrasó con todo lo que tenía delante), tomando catorce cañones afganos. Luego llegó la caballería de Shams-ud-din y los sijs se convirtieron en fugitivos. Los afganos recuperaron once de los catorce cañones y tomaron tres cañones sijs, y los sijs se llevaron los otros tres cañones afganos. Se perdieron dos cañones sijs, según el recuento de Cunningham.

Las cifras más grandes son las de Gupta. Hace marchar a Hari Singh desde Peshawar con 6.000 de infantería, 1.000 de caballería regular, 3.000 irregulares y 20 cañones, contra 7.000 jinetes afganos, 2.000 mosqueteros, 9.000 combatientes irregulares y unos 20.000 voluntarios tribales, y cifra los muertos de ambos bandos juntos en unos 7.000.

Cómo murió, y quién ganó

Cuatro heridas de bala y dos sablazos en el pecho, dice Sandhu, no impidieron que Hari Singh siguiera dando órdenes hasta que un disparo le dio en el costado. Cabalgó hasta su tienda de campaña, fue llevado al fuerte y murió esa tarde. Su última instrucción fue que su muerte no se anunciara hasta que llegara la columna de socorro del maharajá. En la versión de Gupta lo alcanzaron dos balas, en el estómago y en el costado, y Mihan Singh ocultó la noticia a las tropas. En el relato de Masson fue sacado del campo y “was burnt the evening of the action” (fue incinerado la tarde de la acción). Una versión popular, repetida en una columna de Dawn de 2016, dice que su cuerpo fue apuntalado sobre los muros para engañar a los afganos. Ninguno de los demás relatos lo dice.

Quién ganó sigue discutiéndose. Para Shahamat Ali, el fiel de la victoria se inclinó a favor de los afganos. Masson pensaba que Muhammad Akbar Khan “plumed himself on a transcendent victory” (se jactaba de una victoria trascendental) mientras que los afganos “had really not much to boast of in this action” (en realidad no tenían mucho de qué jactarse en esta acción). “Fruitless victory” (victoria infructuosa) de Dost Mohammad es la expresión de Cunningham. Kabul se iluminó con hogueras, dice Gupta, pero Jamrud y Peshawar siguieron en manos sijs.

Después de la batalla

Ranjit Singh se conmovió hasta las lágrimas, dice Cunningham. El maharajá fue a Rohtas, y su ministro Dhian Singh se apresuró a la frontera y trabajó con sus propias manos en los cimientos de un fuerte regular en Jamrud. En la lista de fuertes sijs de Gupta, Fatehgarh en Jamrud es el de Hari Singh y contiene su tumba, mientras que un relato de testigo presencial de la expedición de 1839, citado en el libro de Shahamat Ali, dice que el viejo fuerte fue demolido poco después de la acción fatal y que Fattehgarh se construyó en su lugar.

Lo que fue de su patrimonio depende del autor. Todo el jagir, que valía unos ocho lakh de rupias al año, fue recuperado por el maharajá y repartido entre otros sardares, con poco que quedara para la familia, dice Shahamat Ali. Gupta, en cambio, hace que el maharajá se apodere de sus bienes, incluidos ochenta lakh de rupias (8 millones) en efectivo en poder de banqueros de Amritsar. En Hazara, Maha Singh tomó el relevo, y en octubre de 1837 una facción de la corte hostil al sardar muerto hizo que lo destituyeran. En Peshawar, dice Gupta, le sucedió Avitabile.

Lo que ocurrió con el estado sij después se cuenta en el artículo sobre las guerras anglo-sijs. El gazetteer dice que Haripur se convirtió en la sede del distrito británico de Hazara con la anexión de 1849 y perdió ese papel a favor de Abbottabad en 1853. Contó allí 4.884 personas en el censo de 1881, y un antiguo jardín iniciado por Hari Singh era entonces administrado por el comité municipal.

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Fuentes y lecturas adicionales

  1. Autar Singh Sandhu, Hari Singh Nalwa (1791 to 1837), The Encyclopaedia of Sikhism, Punjabi University, Patiala (online edition)
  2. Joseph Davey Cunningham, A History of the Sikhs (1849; Garrett's 1918 edition), Internet Archive
  3. Charles Masson, Narrative of Various Journeys in Balochistan, Afghanistan, the Panjab and Kalat, vol. III, chapters IX and XVI (1842; 1844 reprint), Internet Archive
  4. Baron Charles Hügel, Travels in Kashmir and the Panjab, translated by Major T. B. Jervis (1845), Internet Archive
  5. Munshi Shahamat Ali, The Sikhs and Afghans, in connexion with India and Persia (1847), Internet Archive
  6. Gazetteer of the Hazara District, 1883 to 1884, Punjab Government, Internet Archive
  7. Hari Ram Gupta, History of the Sikhs, vol. V, The Sikh Lion of Lahore (Munshiram Manoharlal, 2008 edition), Internet Archive
  8. K. Wiggins and S. Goron, The Gold and Silver Coinage of the Sikhs, Part III: The Sikh Coinage of Kashmir, Oriental Numismatic Society Information Sheet 25 (March 1984)
  9. N. G. Rhodes and K. W. Wiggins, The Silver Coinage of the Dogra Maharajahs of Jammu and Kashmir, Oriental Numismatic Society Information Sheet 11 (April 1975)
  10. SikhCoins.in: Hari Singh Nalwa and the Hari Singhee rupee
  11. Majid Sheikh, Harking back: Nalwa's ashes remind of a restless spirit wrestling with destiny, Dawn, 5 June 2016

Investigado y escrito con ayuda de herramientas de IA, y editado para verificar su exactitud. Se ofrece solo como información general y para el debate, no como asesoramiento profesional. Consulta nuestros criterios editoriales y nuestro aviso legal. ¿Has visto un error? Dínoslo.

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