Ilustración de tuput
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El 6 de junio de 1674 el enviado inglés Henry Oxinden estaba en el salón de Raigad y vio a Shivaji subir al trono, y seis días después se llevó un tratado firmado. El registro del resto de la vida de Shivaji procede de cartas de la factoría inglesa, crónicas persas escritas por sus enemigos y bakhars maratha escritos para su familia. Donde discrepan, sobre el año en que tomó Torna, quién golpeó primero en Pratapgad, la fuga de Agra y el día de su muerte, cada versión se da con el nombre de quien la cuenta.
A las ocho de la mañana del 6 de junio de 1674, el ministro maratha Niraji Pandit llevó al enviado inglés Henry Oxinden al salón de la coronación en Raigad. Jadunath Sarkar reconstruyó la escena a partir de las cartas y el memorial de Oxinden en los registros de la Compañía de las Indias Orientales en Surat. El enviado “se inclinó desde lejos, y su intérprete Narayan Shenvi levantó un anillo de diamante como ofrenda de los ingleses al rajá.” Shivaji “reparó en los forasteros y les ordenó acercarse al pie del trono, les impuso túnicas de honor y luego los despidió.”
El 11 de junio, escribe Sarkar según los mismos registros, Niraji Pandit mandó aviso de que “el rajá había concedido todas nuestras demandas y artículos, salvo que nuestra moneda circulara como corriente en su país.” El 12 de junio los ocho ministros firmaron el tratado y se lo entregaron a Oxinden en casa de Niraji Pandit.
El esquema de la vida de Shivaji ya está en tuput. Este artículo repasa los documentos y se detiene donde discrepan.
Un montón de bakhars chismosos
En abril de 1822 Mountstuart Elphinstone escribió al historiador James Grant Duff que su dificultad era hacer una historia racional “a partir de un montón de bakhars chismosos y tawarikhs fanfarrones.” Un bakhar es una crónica en prosa maratha y un tawarikh es una historia persa. Esa carta abre Shivaji and His Times, y Sarkar pasa a nombrar lo que Grant Duff valoraba más, los registros de la factoría inglesa, “muy importantes para fijar fechas.” Stewart Gordon, cuyo volumen de Cambridge de 1993 es la obra moderna de referencia, se atiene a los incidentes confirmados por al menos dos bakhars fiables o por fuentes externas.
Todas las fechas que siguen siguen a Sarkar. Las da en estilo antiguo, el calendario juliano que todavía se usaba entonces en Inglaterra, y dice que las fechas del estilo nuevo en los registros del continente iban “por lo general diez días después” en vida de Shivaji. Súmense diez días para que coincidan con nuestro calendario.
Torna: 1646 o 1647, y de dónde salió el dinero
Sarkar fecha la primera adquisición importante de Shivaji “hacia 1646,” mientras la corte de Bijapur estaba desordenada por la larga enfermedad del sultán Muhammad Adil Shah. Shivaji, escribe, “había tomado el fuerte de Torna a su comandante bijapurí mediante algún ardid astuto sin combatir,” y encontró dentro tesoro del gobierno por 200.000 hun, una moneda de oro. La cronología de Sarkar marca la entrada con un signo de interrogación y la sitúa justo antes de la muerte del administrador Dadaji Kond-dev el 7 de marzo de 1647. En el relato de Gordon, la toma de Torna fue uno de los primeros actos de Shivaji tras la muerte de Dadaji en 1647, realizada “mediante estratagema (o quizá soborno, según el texto).”
El ascenso no fue limpio. En 1656 Shivaji actuó contra la familia More, que tenía fuertes al sur de sus tierras bajo Bijapur, y las tácticas, escribe Gordon, “fueron brutales, con una traición deliberada por parte de Shivaji,” y los bakhars coinciden todos en que la campaña fue “pura conquista y eliminación de un rival.” El padre More y cuatro hijos quedaron en gran parte aniquilados.
Pratapgad, 10 de noviembre de 1659: quién golpeó primero
Bijapur envió a Afzal Khan con unos 10.000 hombres para aplastar a Shivaji, y tras meses de maniobras los dos acordaron reunirse bajo tregua en un claro al pie de Pratapgad.
Los cronistas maratha, a quienes sigue Sarkar, cuentan la reunión así. Shivaji llevaba cota de malla bajo la túnica y un casquete de acero bajo el turbante. Oculto en su mano izquierda, escribe Sarkar, había “un juego de garras de acero (baghnakh) sujetas a los dedos con un par de anillos,” y una daga fina llamada escorpión estaba en su manga derecha. Afzal Khan abrió los brazos para abrazarlo, luego “apretó su abrazo y sujetó con firmeza el cuello de Shiva con su brazo izquierdo en una presa de hierro,” y le asestó una puñalada en el costado. La armadura desvió el golpe, y Shivaji le abrió el vientre al Khan con las garras.
Las crónicas persas invierten el orden. Bhimsen Saksena, un kayastha, de una casta hindú de escribas, al servicio mogol, que escribió sus memorias tras retirarse en 1707, dice: “Mientras el dicho Khan abrazaba a Shivaji, este le clavó en el estómago el arma letal conocida con el nombre de bagh-nakh, llamada también bichava entre la gente del Decán, con tanta fuerza que se le salieron los intestinos.” Khafi Khan también hace que Shivaji golpee primero, con un arma oculta en la manga, y dice que Afzal Khan llegó “sin armas.” Para Gordon ambos hombres iban armados, y “la secuencia exacta de los hechos en la tienda de la tregua nunca se sabrá.”
Un apéndice del libro de Sarkar sopesa las pruebas. Una carta de la factoría inglesa de Rajapur fechada el 10 de diciembre de 1659 dice que a Afzal Khan se le instruyó apresar a Shivaji “fingiendo amistad con él.” Una historia persa de la corte de Bijapur, que Sarkar traduce, hace que el sultán diga a Afzal Khan que ignore cualquier oferta de sumisión. Una década antes, añade Gordon, Afzal Khan había usado una tregua para encarcelar a un general hindú. Sarkar concluye que Afzal Khan golpeó primero y que Shivaji “solo cometió lo que Burke llama un ‘asesinato preventivo.’”
Las tropas ocultas de Shivaji atacaron entonces el campamento sin jefe. Los factores ingleses de Rajapur oyeron que murieron 3.000 hombres. Muchos de los soldados bijapuríes, señala Gordon, eran ellos mismos maratha al servicio de su sultán.
El asalto nocturno en Pune, 5 de abril de 1663
Shaista Khan, tío materno de Aurangzeb y virrey del Decán, se había instalado en la casa de Pune donde Shivaji se crio. El ataque llegó en la noche del domingo 5 de abril de 1663 según la cronología de Sarkar, el sexto día del Ramadán, cuando los cocineros estaban levantados preparando la comida antes del amanecer. Shivaji entró en el campamento con 400 hombres, los asaltantes atravesaron un muro tapiado con ladrillos hasta el harén, y en el relato de Sarkar Shivaji cortó el pulgar del Khan de un solo tajo antes de que se apagaran las lámparas de la sala.
Khafi Khan lo oyó de su padre, que servía a Shaista Khan. En su versión el Khan agarró un arco y mató a un atacante, “pero este llegó hasta el Amir y le cortó el pulgar,” y dos esclavas “lo sacaron a rastras del lugar de la contienda a un sitio seguro.” Khafi Khan escribió después de 1730, señala Sarkar, y los registros más antiguos son las cartas del factor inglés Gyffard a Surat del 12 de abril y el 24 de mayo de 1663, que recogen el propio relato de Shivaji.
Surat, 1664 y 1670, con ojos ingleses
Shivaji llegó a Surat a las 11 de la mañana del miércoles 6 de enero de 1664. El gobernador mogol se encerró en el fuerte. El presidente inglés, sir George Oxenden, reunió en la factoría a 150 ingleses y 60 peones, y los factores escribieron que “se pensó que era más propio de ingleses prepararnos para defender nuestras vidas y bienes hasta el extremo que dejar con una huida dinero, bienes y casa a gente despiadada.”
Shivaji exigió a los ingleses tres lakh de rupias, es decir, 300.000. Oxenden respondió: “Estamos listos para usted y decididos a no marcharnos. Pero venga cuando guste.” Shivaji no vino. La carta de los factores a la Compañía del 28 de enero dice que un señor Smith “estuvo presente cuando cortó más de 26 manos en un día, y otras tantas cabezas.” Gordon, trabajando con los relatos europeos, llama al saqueo “menos violento que muchos” y dice que la noticia de un ejército mogol lo interrumpió.
Los ingleses estaban allí para embarcar tela de algodón india a Europa, y Gordon señala que eran más débiles que los holandeses en esta costa para asegurarse la pimienta y las especias. Cuando Shivaji volvió en octubre de 1670 se retiró el 5 de octubre y envió una carta que exigía doce lakh de rupias al año, es decir, 1.200.000, o volvería y quemaría lo que quedara. La reclamación de ingresos llamada chauth era, en la definición de Gordon, “dinero de protección, extorsionado cada año” de un territorio que Shivaji no gobernaba.
Purandar y Agra, 1665 y 1666
Jai Singh, un general rajput de Amber, sitió Purandar en la primavera de 1665. Por el Tratado de Purandar del 12 y 13 de junio, escribe Gordon, Shivaji entregó 23 fuertes y conservó doce, entre ellos Raigad. Para Gordon fue “no una rendición” sino el resultado de una larga negociación.
Shivaji partió hacia Agra el 5 de marzo de 1666. En la corte, el 12 de mayo, dice Gordon, entregó al emperador 1.000 mohurs de oro y 2.000 rupias, no le dirigieron la palabra y lo hicieron quedar de pie entre nobles de bajo rango. La reconstrucción de Sarkar le hace decir: “Usted ha visto, su padre ha visto y su Padishah ha visto qué clase de hombre soy, y aun así me ha hecho estar de pie tanto tiempo a propósito. Renuncio a su mansab,” su rango en el servicio mogol. Cuando pidió permiso para retirarse a Benarés como hombre santo, Aurangzeb respondió: “Que se haga faquir y viva en el fuerte de Allahabad.”
Shivaji escapó el 19 de agosto. La versión famosa lo hace enviar fuera cestas de dulces para brahmanes cada tarde hasta que los guardias dejaron de registrarlas, y luego salir a caballo en una cesta con su hijo en otra. Sarkar la cuenta completa a partir de Sabhasad, cuyo bakhar fue escrito para el hijo de Shivaji, Rajaram, y de Khafi Khan, y señala que el Alamgirnama, la historia oficial del reinado de Aurangzeb, y el viajero francés Bernier le dedican una frase cada uno. Los informes de los cronistas de la corte, dice Gordon, no mencionan cestas, solo especulaciones sobre la ruta, y piensa que es más probable que Shivaji sobornara a sus guardias después de pedir prestadas 66.000 rupias a un protector en la corte. Lo mejor es llamar tradición a lo de las cestas, que Sarkar cuenta como historia y Gordon pone en duda.
La cuestión kshatriya y el trono
La coronación, dice Sarkar, hizo de Shivaji un rey ante la ley. Sin ella no podía firmar ningún tratado ni concesión que durara, y las familias maratha que antes habían sido sus iguales lo despreciaban como un advenedizo. Gordon interpreta la ceremonia como dirigida a ganar autoridad sobre esas familias, que ayudaron a costearla mediante un impuesto, y señala que Oxinden fue el único observador externo.
El obstáculo era la casta. Los Bhonsle eran conocidos como cultivadores, y los brahmanes enseñaban que un rey debía ser kshatriya, miembro de la orden guerrera. Shivaji mandó llamar a Vishweshwar, llamado Gaga Bhatta, un erudito de Benarés a quien Sarkar describe como “el mayor teólogo y controversista sánscrito vivo entonces.” Gaga Bhatta aceptó un linaje redactado por el secretario de Shivaji, Balaji Avji, que remontaba a los Bhonsle a los Maharanas de Udaipur, la línea de Maharana Pratap, y cobró “un honorario enorme.” El padre de Shivaji, señala Gordon, escribió a Bijapur en 1656: “Somos rajputs.”
El 28 de mayo Shivaji fue investido con el cordón sagrado. En el relato de Sarkar, los brahmanes reunidos le negaron entonces los versos védicos, afirmando que en la edad moderna no sobrevivía ningún kshatriya auténtico, aunque las fuentes difieren sobre si por fin los recibió. Dos brahmanes señalaron que las ciudades que había quemado habían costado la vida a brahmanes, vacas, mujeres y niños, y que podía purificarse por 8.000 rupias, una cifra que Sarkar toma de registros holandeses.
El 6 de junio, en el relato de Sarkar, la artillería de todos los fuertes disparó cuando él subió al trono, y Gaga Bhatta sostuvo sobre él el parasol de tela de oro y lo proclamó “Shiva Chhatrapati,” o soberano supremo. Sabhasad fijó el costo de la coronación en 1 crore 42 lakh hun, es decir, 14.200.000, cifra que Sarkar llama “increíble” y limita a 10 lakh hun, es decir, 1.000.000. El tesoro quedó agotado, escribe Sarkar, y Shivaji tuvo que hacer una incursión de inmediato. Su madre Jijabai murió el 18 de junio, y el 24 de septiembre siguió una segunda coronación, tántrica.
Lo que ordenó hacer a sus soldados
Khafi Khan comienza su relato de los orígenes de Shivaji llamándolo “el canalla Sivaji,” y la traducción de Dowson le hace escribir que Shivaji “atacaba las caravanas que venían de lugares lejanos.” El mismo pasaje sigue: “hizo de ello una regla: que dondequiera que sus seguidores fueran a saquear, no hicieran daño a las mezquitas, al Libro de Dios ni a las mujeres de nadie.” Los coranes capturados eran tratados “con respeto” y entregados a seguidores musulmanes. Más adelante vuelve sobre ello. Shivaji “perseveró en un camino de rebelión, de saqueo de caravanas y de molestia a la humanidad; pero se abstuvo por completo de otros actos vergonzosos,” y quien desobedecía sus órdenes sobre el honor de las mujeres musulmanas “recibía castigo.”
Las donaciones a templos hindúes, a tumbas de santos musulmanes y a mezquitas por igual figuran también en la lista de Sarkar, y este imprime una historia del bakhar de los 91 Qalmi con una cautela, pues de la mujer “se dice que era” la nuera de un antiguo gobernador bijapurí. Cuando el oficial de Shivaji, Abaji Sondev, se la presentó como cautiva, Shivaji dijo: “Si mi madre Jija Bai hubiera poseído tu belleza, yo también habría sido igual de apuesto,” y la envió a casa con una escolta de 500 jinetes.
Gordon complica el cuadro. Los musulmanes sirvieron en el ejército de Shivaji desde la primera unidad pathan en 1656, dice, y Sidi Ibrahim fue uno de diez comandantes de confianza en Pratapgad. Concluye que Shivaji no se propuso crear un dominio hindú universal y “no representó un protonacionalismo.” Escribe también que el saqueo anual era la ética de la época, y que las tradiciones orales de los maratha como saqueadores destructivos sobreviven en zonas alrededor de Maharashtra.
La orden de Aurangzeb sobre los templos, la jizya y la carta de Shivaji
El cronista de la corte mogol Saqi Mustaid Khan registra la política de Aurangzeb en el Maasir-i-Alamgiri. En abril de 1669, que Sarkar fecha el día 9, el emperador, “deseoso de establecer el islam, dio órdenes a los gobernadores de todas las provincias de demoler las escuelas y los templos de los infieles.” En 1679 ordenó que desde el 2 de abril se cobrara la jizya, un impuesto a los no musulmanes, en la capital y en las provincias. Al resumir el reinado, el cronista llama al impuesto “esta rara obra buena” y dice que “los hindúes no habían sido degradados a tal grado en ningún otro período.”
Una carta persa contra el impuesto, que Sarkar imprime, fue de Shivaji a Aurangzeb hacia mediados de 1679, dice Sarkar, redactada por su secretario Nila Prabhu. Recuerda al emperador que Akbar reinó 52 años con una política de “armonía universal (sulh-i-kul).” Luego dice: “En estricta justicia la jaziya no es en absoluto lícita. Desde el punto de vista político solo puede ser admisible si una mujer hermosa con adornos de oro puede pasar de una provincia a otra sin miedo ni molestias.” Dice a Aurangzeb que cobre el impuesto primero al Rana Raj Singh, “el jefe de los hindúes.” La carta advierte también de que los fuertes y provincias que le quedan al emperador se perderán, “porque no habrá flojedad de mi parte en arruinarlos y devastarlos.” Una nota al pie del libro de Sarkar dice que no hay pruebas de que Shivaji rompiera la paz con los mogoles en enero de 1670 como protesta por la orden sobre los templos, aunque una carta de la factoría inglesa y la cronología de Jedhe sitúan los dos hechos juntos.
Ministros, fuertes y barcos
Hacia 1674, dice Sarkar siguiendo a Sabhasad, el consejo tenía ocho ministros, el ashta pradhan, y siguió siendo de ocho hasta su muerte. No era “en ningún sentido un gabinete,” añade Sarkar, y Shivaji mantuvo la administración en sus propias manos. Cada fuerte estaba en manos de tres oficiales del mismo rango, pues “ningún fuerte debía quedar solo bajo un haviddar, no fuera que un único traidor pudiera entregarlo al enemigo.”
Los informes de la factoría inglesa, escribe Sarkar, nunca sitúan las embarcaciones de combate de Shivaji por encima de 160 y por lo general en 60, y Gordon dice que nunca tomó Janjira, el fuerte marítimo de los Siddi, una familia musulmana abisinia. Después de que Shivaji tomara Jinji en 1677, el jesuita André Freire escribió que había “construido nuevas murallas alrededor de Jinji, cavado fosos, levantado torres y bastiones, y llevado a cabo todas estas obras con una perfección de la que no se habría avergonzado la pericia europea.”
Abril de 1680
El 23 de marzo de 1680, escribe Sarkar, Shivaji fue presa de fiebre y disentería con sangre, y la enfermedad duró doce días. La fecha que adopta Sarkar es el domingo 4 de abril al mediodía, siguiendo a Sabhasad y una carta de Bombay a Surat del 28 de abril de 1680, y señala que la luna llena de Chaitra de aquel año abarcó el 3 y el 4 de abril. Su propia edición de 1920 decía el domingo 5 de abril, y también H. G. Rawlinson en 1915. Maharashtra conmemora el aniversario de la muerte el 3 de abril, según un reportaje de 2025 de Drishti IAS.
En el registro de Sarkar, el mundo musulmán culpó a la maldición de un santo de Jalna, y en Maharashtra algunos murmuraban que su esposa Soyra Bai lo envenenó. Sarkar trata la historia del veneno como rumor, y señala que en Europa en aquella época “apenas moría un soberano sin que se atribuyera el hecho al veneno.”
El Maasir-i-Alamgiri fecha la muerte el viernes 14 de mayo de 1680, cuarenta días después de la fecha que adopta Sarkar, y dice que Shivaji “se hundió en el pozo del infierno.” Una nota al pie de la traducción de Sarkar sitúa la muerte el 4 de abril.
Fuentes y lecturas adicionales
- Jadunath Sarkar, Shivaji and His Times (Sixth edition, 1961), Internet Archive
- Jadunath Sarkar, Shivaji and His Times (Second edition, 1920), Internet Archive
- Khafi Khan, Muntakhabu-l Lubab, in H. M. Elliot and John Dowson, The History of India, as Told by Its Own Historians, Vol. VII (1877), Internet Archive
- Bhimsen Saksena, Tarikh-i-Dilkasha, translated by Jadunath Sarkar, edited by V. G. Khobrekar (Government of Maharashtra, 1972), Internet Archive
- Saqi Mustaid Khan, Maasir-i-Alamgiri, translated by Jadunath Sarkar (1947), Internet Archive
- Stewart Gordon, The Marathas 1600 to 1818, New Cambridge History of India II.4 (Cambridge University Press, 1993), Internet Archive
- James Grant Duff, A History of the Mahrattas, Vol. I (1826, reprinted 1912), Internet Archive
- H. G. Rawlinson, Shivaji the Maratha: His Life and Times (Oxford University Press, 1915), Internet Archive
- Drishti IAS, Chhatrapati Shivaji Maharaj Death Anniversary 2025 (4 April 2025)
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