Presionaron a Ashfaqulla Khan en el caso Kakori para que se volviera contra sus camaradas hindúes. Se negó, y el Raj lo ahorcó a los 27 años.
Historia de la India

Presionaron a Ashfaqulla Khan en el caso Kakori para que se volviera contra sus camaradas hindúes. Se negó, y el Raj lo ahorcó a los 27 años.

Ilustración de tuput

Español

Ashfaqulla Khan, hijo de un terrateniente pathan y poeta en urdu de Shahjahanpur, participó en la acción del tren de Kakori del 9 de agosto de 1925 junto al arya samajista Ram Prasad Bismil. Fue arrestado en Delhi después de que un amigo lo delatara, se informa de que se negó a convertirse en delator, y fue condenado a muerte. Lo ahorcaron en la cárcel de Faizabad el 19 de diciembre de 1927.

La redacción de tuput · · 15 min de lectura

El 16 de diciembre de 1927, en la cárcel de Gorakhpur, Ram Prasad Bismil anotó la hora fijada para su propio ahorcamiento: las seis de la mañana del lunes 19 de diciembre. Estaba terminando una autobiografía escrita en secreto en el corredor de la muerte, y uno de sus capítulos habla a otro hombre, en segunda persona, desde la primera línea.

“Recuerdo bien que cuando llegué a Shahjahanpur después de la proclama real, te conocí en la escuela,” empieza el capítulo. “Tenías muchas ganas de conocerme. Querías hablar de la conspiración de Mainpuri. Preguntándome por qué un escolar musulmán hablaba así conmigo, te respondí con desdén.”

El capítulo se titula “Ashfaq”. El hombre a quien se dirige, Ashfaqulla Khan, estaba en la cárcel de Faizabad, condenado a muerte en el mismo caso. Todos los pasajes del libro de Bismil que siguen son traducción de la redacción de tuput del texto en hindi de Gadya Kosh. Penguin India publicó una edición inglesa en 2025 con el título A Glimpse of My Life.

Un hijo de terrateniente, una redada policial y un desaire

Ashfaqulla nació el 22 de octubre de 1900 en Shahjahanpur, en las Provincias Unidas, hijo de Shafiqullah Khan y Mazharunissa, en una rica familia de terratenientes. ThePrint añade que la familia de su padre era pathan y que la de su madre servía en la administración colonial.

Su giro hacia la revolución empezó en la escuela. Siendo alumno de séptimo curso se topó con la política revolucionaria cuando la policía irrumpió en la escuela para arrestar a un estudiante, Rajaram Bhartiya, buscado en el caso de la conspiración de Mainpuri de 1918, y empezó a buscar grupos revolucionarios en la provincia. Por medio de un amigo, Banarsilal, buscó que le presentaran a Bismil, a quien habían declarado prófugo en ese caso. Banarsilal se convirtió más tarde en testigo de la Corona contra los hombres de Kakori.

Bismil volvió a su casa de Shahjahanpur en febrero de 1920, después de que un indulto general del rey liberara a los presos de Mainpuri, diez meses después de la masacre de Jallianwala Bagh. Tripathy y Agarwal, cuyo ensayo de 2020 en Janata Weekly se apoya en los propios escritos de Ashfaqulla, dicen que al principio Bismil se mostró reacio a verlo y receloso de por qué un musulmán quería unirse al partido revolucionario, y el propio capítulo de Bismil dice lo mismo.

Shuddhi, kafir y una fiebre

El más joven no se rindió. “En poco tiempo te volviste como un hermano menor para mí,” escribió Bismil, y añadió que el hermano mayor de Ashfaqulla había sido compañero suyo de clase en la escuela media de urdu. “Todos estaban asombrados de que un arya samajista convencido y un musulmán fueran amigos. Yo solía hacer el shuddhi de musulmanes. Vivía en el templo del Arya Samaj.” El shuddhi, literalmente purificación, era el rito del Arya Samaj para readmitir a musulmanes en el hinduismo.

“A ti nada de eso te importaba,” siguió. “Algunos de mis compañeros te miraban con odio porque eras musulmán, pero tú te mantuviste firme.” Cuando estalló una riña entre hindúes y musulmanes, escribió Bismil, todos en el propio barrio de Ashfaqulla lo insultaban abiertamente y lo llamaban kafir, infiel, “pero tú nunca estuviste de acuerdo con sus opiniones ni una sola vez.”

Muchos en la ciudad se preguntaban si se convertiría. “Muchos sospechaban que podrías abandonar el islam y purificarte. Pero tu corazón no era impuro en modo alguno, así que, ¿de qué te habrías purificado?” “No había diferencia entre tú y yo. A menudo comíamos del mismo plato. La idea de que haya alguna diferencia entre hindú y musulmán salió de mi corazón.”

Durante un ataque de palpitaciones, añade Bismil, Ashfaqulla yacía inconsciente llamando “Ram, haay Ram” mientras sus parientes le insistían en que dijera “Allah, Allah.” Siempre llamaba “Ram” a Bismil y no lograba decir su nombre. Un amigo que lo sabía fue a buscar a Bismil, y el enfermo se calmó.

La familia Khan cuenta una historia que coincide. Afaqullah Khan, nieto del hermano mayor de Ashfaqulla, Riyasatullah, dijo a PTI en 2025 que Bismil hacía havan en el templo del Arya Samaj de Shahjahanpur mientras Ashfaqulla rezaba el namaz en el mismo lugar. Unos meses antes de Kakori, dijo, una turba atacó el templo, y Ashfaqulla “fue el primero en hacer frente a la turba.” Para la historia más larga de santuarios y santos compartidos que hay detrás de una amistad como esta, véase cuando hindúes y musulmanes compartían santos.

El poeta que leyó a Horatius

Hasrat y Warsi eran los seudónimos con que Ashfaqulla escribía versos en urdu. Su prosa conservada procede de un volumen editado, Amar Shahid Ashfakulla Khan, compilado por Banarsidas Chaturvedi y publicado por Rajkamal Prakashan. Dos investigadores de la Universidad Jawaharlal Nehru, Harshvardhan Tripathy y Prabal Saran Agarwal, tradujeron sus palabras del urdu en consulta con una estudiosa de Jamia Millia Islamia, y cada frase suya que sigue se cita en su inglés.

Rastrean su patriotismo hasta dos poemas: “Love of Country” de Walter Scott, que leyó en octavo curso, y Horatius de Macaulay, sobre el romano que defendió Roma frente a un ejército etrusco, que citó dos veces en sus escritos. “Este poema se convirtió en el cimiento de mi amor por [la] nación,” escribió en un breve tratado sobre la conspiración de Mainpuri. De los jóvenes a quienes el gobierno llamaba sediciosos o anarquistas, escribió: “¡Estos jóvenes habrían sido reconocidos como constructores de la nación si hubieran nacido en un país libre!”

Una creencia la abandonó más tarde. La última pieza de su autobiografía carcelaria registra que en su juventud había rezado para que los turcos ganaran y gobernaran la India: “Yo pensaba y rezaba para que los turcos ganaran y establecieran su soberanía sobre la India.” De ese deseo dijo: “Creo que estaba siendo idiota y necio, pues quería arrojar las cadenas de esclavitud de uno y abrazar las del otro.”

En los años siguientes, dice el mismo ensayo, él y Bismil se sumaron al movimiento de No Cooperación, hicieron campaña por el Partido Swaraj en las elecciones municipales, marcharon por el distrito de Shahjahanpur tras los disturbios y trabajaron juntos en la Hindustan Republican Association. La página de homenaje del Partido del Congreso dice que ayudó a fundar esa organización en 1924.

Diez hombres, una cadena y un guardia en el suelo

Bismil trazó el plan, dice, a partir de un horario de trenes. El tren de Saharanpur a Lucknow, calculó, tenía que recoger por el camino al menos diez mil rupias, de modo que decidió detenerlo tirando de la cadena y robando la caja fuerte del guardia. Diez jóvenes lo hicieron, según su relato.

Al principio Ashfaqulla no estaba entusiasmado. Harshvardhan, escribiendo en National Herald en 2021, dice que se opuso a la acción porque el partido carecía de recursos para afrontar la reacción del gobierno, y que una vez que el comité la decidió participó plenamente y fue el hombre que forzó la pesada caja. Afaqullah Khan dio a PTI la misma secuencia de duda seguida de persuasión: Bismil “lo convenció de que la acción era por el bien mayor de la lucha por la libertad.”

El propio relato de Bismil tiene un filo de comedia dirigido contra los gobernantes. Cuando el guardia intentó volver a subir al tren, le ordenaron tenderse en el suelo, para que el tren no pudiera partir sin él. Catorce pasajeros llevaban pistolas o fusiles, escribió, y había dos soldados británicos armados a bordo, pero todos se quedaron callados. El maquinista se tumbó en la locomotora y el fogonero se escondió en el retrete, y “ambos eran ingleses.”

No todo salió según lo previsto. Un pasajero, Ahmad Ali, recibió un disparo. El juez A. H. Hamilton, en la sentencia que el Indian Quarterly Register reprodujo después, consideró improbable que se hubiera apuntado deliberadamente a Ahmad Ali, pero escribió que los disparos a lo largo de los costados del tren “mostraban un desprecio por la vida humana.”

Treinta arrestos en un día, y un amigo en Delhi

La respuesta policial llegó el 26 de septiembre de 1925. Según Bismil, un oficial del CID llamado Horton hizo arrestar a unas treinta personas por toda la provincia de un solo golpe. El Quarterly Register da la misma fecha para las órdenes de arresto y dice que se ejecutaron al día siguiente.

Veintiséis hombres fueron presentados ante un magistrado especial, y tres habían desaparecido: Sachindranath Bakshi, Chandrashekhar Azad y Ashfaqulla, en la lista de Bismil. Otros dos se volvieron delatores (approvers en inglés), es decir, testigos de la Corona que declaran a cambio de un indulto, y el Register los nombra como Banarsilal e Indubhushan Mitra, ambos de Shahjahanpur. Banwari Lal confesó y le dieron cinco años.

La sentencia llegó el 6 de abril de 1927. Hamilton, como juez especial en Lucknow, condenó a tres hombres a la horca: Bismil, Rajendra Lahiri y Roshan Singh. Uno fue deportado de por vida y la mayoría de los demás recibió penas de prisión. En el banquillo no estaba Ashfaqulla.

Ashfaqulla, según el relato de Tripathy y Agarwal, se había ido a Nepal, luego a Kanpur, donde conoció al editor Ganesh Shankar Vidyarthi, luego a Daltonganj, en Palamau, donde trabajó unos seis meses como empleado con nombre falso. En Delhi, camino del extranjero, el amigo con quien se alojaba lo entregó a la policía.

La fecha del arresto no está establecida. Varios relatos dicen que fue el 7 de diciembre de 1926, mientras que la propia página de homenaje del Partido del Congreso dice el 17 de julio de 1926. Escribiendo en SabrangIndia, Nikhat Fatima dice que el amigo quería la recompensa que los británicos habían puesto por la cabeza de Ashfaqulla.

La oferta

Los relatos de lo que ocurrió bajo custodia no coinciden en quién hizo el acercamiento. Harshvardhan dice que un magistrado musulmán de los juicios de Kakori trató de persuadir a Ashfaqulla de que se volviera delator, y cita su respuesta: “Soy el único musulmán [acusado en el caso de la Conspiración de Kakori] y por eso mis responsabilidades son enormes. Si hago algo mal [al convertirme en delator], toda la comunidad musulmana quedará manchada. Déjenme morir con respeto.”

Fatima dice que fue un superintendente de prisión, quien le prometió ayuda para conseguir su libertad si declaraba contra Bismil y le advirtió de que Bismil, un hindú ferviente, no quería otra cosa que un gobierno hindú. Ninguno de los dos escritores nombra un documento, y el rango del oficial difiere entre ellos, así que las palabras son tradición referida. Discursos más largos que otras narraciones ponen en su boca no citan nada, y tuput no los cita.

El propio testimonio de Bismil apunta en el mismo sentido. El capitán del CID se reunió con él en la cárcel, escribió Bismil, y le dijo que quería convertirlo en testigo del gobierno. El capítulo final añade que el propio gobierno había declarado a Ashfaqulla la mano derecha de Ram Prasad, y pregunta qué se sigue de ello: “Si Ashfaqulla, un musulmán ferviente, pudo ser la mano derecha de un arya samajista firme en el partido revolucionario, ¿por qué no podrían unirse hindúes y musulmanes, olvidando sus pequeñas ganancias privadas, en nombre de la libertad de una India nueva?”

Celdas de condenados en Lucknow

Ashfaqulla fue juzgado después del caso principal, y Bismil resumió el juicio en una frase: “El tribunal te consideró mi lugarteniente, y el juez, al escribir el veredicto, te puso al cuello la guirnalda de la victoria, la soga del verdugo.”

El Tribunal Supremo vio las apelaciones. El 23 de agosto de 1927 el miembro del Gobierno para Interior, el señor Crerar, dijo a la Asamblea Legislativa que el caso Kakori había “concluido apenas ayer.” Crerar lo usó como argumento contra derogar parte de la Ley de Enmienda del Derecho Penal, diciendo que el caso “demostró la existencia de una o más asociaciones de carácter peligroso.” Durante la apelación, los dos hombres pasaron varios días en celdas de condenados de la cárcel de Lucknow, cara a cara.

Siguieron las peticiones de clemencia. La lista, tal como la da Bismil, comprende un memorial firmado por casi todos los miembros electos del Consejo de las Provincias Unidas, otro firmado por 78 miembros de la Asamblea Legislativa y del Consejo de Estado, y una petición aparte que envió su propio padre con las firmas de 250 rais (hombres de posición), magistrados honorarios y terratenientes. Madan Mohan Malaviya y otros miembros de la Asamblea se reunieron con el virrey. El gobierno provincial no escuchó nada de eso, escribió Bismil, y el virrey tampoco. Una apelación al Consejo Privado en Londres fue desestimada.

El memorial de la Asamblea se apoyaba en la observación del juez de sesiones de que el gobierno podría reducir el castigo a quienes se arrepintieran, y Ashfaqulla no quería hacer esa petición. “Ashfaqulla Khan no estaba dispuesto a pedir clemencia al gobierno inglés,” escribió Bismil. La convicción firme de Ashfaqulla era que no se debe rezar a nadie salvo a Dios. “Solo por mi especial insistencia hizo la petición. Soy yo solo el culpable de haber usado el sagrado derecho de mi afecto para sacar a Ashfaq de su firme resolución.” Una carta de disculpa salió de la cárcel de Gorakhpur en Bhai Dooj, dijo Bismil, aunque solo Dios sabía si le llegó.

Un mensaje desde la cárcel de Faizabad

Desde Faizabad, pocos días antes del ahorcamiento, Ashfaqulla sacó a escondidas un último mensaje para el país. La traducción de Tripathy y Agarwal lo muestra escribiendo sobre la libertad que quería: “Quiero para Hindustan esa clase de libertad en la que [los] pobres vivan felices y con desahogo.” El día por el que rezaba era uno en que “Abdullah, mecánico del taller de locomotoras, Dhaniya, zapatero, y campesinos comunes” se vieran sentados en sillas frente a Khaliq-uz-Zaman, Jagat Narain Mulla y el rajá de Mahmudabad en el Chhatar Manzil de Lucknow. Dirigiéndose a los comunistas, escribió: “mi corazón siempre llora por los pobres campesinos y los trabajadores indefensos.”

Sobre las disputas que dividían a hindúes y musulmanes, en un pasaje que Tripathy y Agarwal toman del estudio de Shamsul Islam sobre su martirio, escribió: “es imposible que 70 millones de musulmanes puedan convertirse al hinduismo y que 220 millones de hindúes puedan volverse musulmanes.” Un “último mensaje” en hindi circula en internet con una línea sobre ser el primer musulmán en subir al patíbulo. No está en ningún texto que hayamos podido abrir, así que no se cita aquí.

La autobiografía carcelaria va más lejos. “Si la India alcanza la libertad y, en lugar de los británicos, nuestra propia gente llega a ocupar el Gobierno y sigue la discriminación entre ricos y pobres y entre terratenientes y campesinos,” escribió, “rezaría a Dios para que no nos conceda la libertad hasta que se establezca la igualdad.”

El último capítulo del propio Bismil sostiene que el uso que el gobierno hacía de las disputas entre las dos comunidades se le había vuelto en contra. Lord Birkenhead, escribió, se había visto movido a explotarlas y a apretar las cadenas de la India, y citó un dicho urdu: “Fueron a librarse del ayuno y les colgaron las oraciones al cuello.” Los líderes de ambas comunidades, pedía, debían reunirse en el siguiente Congreso, en Madrás, para recordar a los hombres de Kakori, y salió fiador de su amigo: “Lo que digo es también la opinión de Ashfaqulla Khan Warsi.” La unidad entre hindúes y musulmanes, escribió Bismil, era “nuestro memorial y nuestro último deseo, por difícil que sea alcanzarla.” Si los británicos se propusieron de hecho aprovechar la disputa es el tema de la división que fue diseñada.

19 de diciembre de 1927

Los cuatro hombres murieron en tres lugares. Bismil fue ahorcado en Gorakhpur, Ashfaqulla en Faizabad y Roshan Singh en Allahabad, todos el 19 de diciembre. Rajendra Lahiri había sido ahorcado dos días antes en Gonda.

Antes del final, salió una carta para la hermana mayor de Sachindranath Bakshi, a quien Ashfaqulla consideraba suya. ETV Bharat la reproduce en inglés: “El ahorcamiento tendrá lugar el 19 de diciembre en la cárcel de Faizabad. Deseo que cuando mi cuerpo sea llevado a la estación de Lucknow, vengas a verme.” Un bisnieto, también llamado Ashfaqulla Khan, dijo a ETV Bharat que cuando a Ashfaqulla le preguntaron cuál era su último deseo respondió: “si tengo algún deseo, es que alguien guarde por favor los restos del país en mi mortaja.” El relato llega por la familia y no descansa en ningún documento.

Afaqullah Khan dijo a PTI que el testamento pedía que un niño de cada generación de la familia se llamara Ashfaqullah. La familia esperó una generación, porque el nombre revivía recuerdos tristes, y luego lo honró.

El 26 de diciembre de 1927, una semana después de los ahorcamientos, el Congreso Nacional Indio abrió su sesión en Madrás bajo la presidencia del Dr. M. A. Ansari. El Quarterly Register registra que las primeras resoluciones, aprobadas por unanimidad y sin debate, incluyeron una que dejaba constancia de “su sentimiento de profundo dolor ante la actitud insensible del Gobierno al no conmutar las brutales sentencias dictadas en el caso Kakori.” Tripathy y Agarwal añaden que la Hindustan Republican Association fue rebautizada después como Hindustan Socialist Republican Association, bajo la dirección de Bhagat Singh y Azad.

Un sello en 1997, estatuas en 2026

India Post emitió un sello de 200 paise para Bismil y Ashfaqullah Khan el 19 de diciembre de 1997, en el septuagésimo aniversario de los ahorcamientos.

Las estatuas de Bismil, Ashfaqulla y Roshan Singh frente a la oficina de la corporación municipal de Shahjahanpur fueron derribadas en marzo de 2026 por un contratista en una obra vial. El Free Press Journal informó de que fuentes municipales describieron un plan de carretera inteligente de 40 lakh de rupias (4 millones de rupias), dijeron que las estatuas se retiraron sin avisar a los funcionarios superiores y se dañaron en el proceso, y dijeron que el contratista había previsto volver a levantarlas en otro lugar.

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Fuentes y lecturas adicionales

  1. Ram Prasad Bismil, Atmakatha (December 1927), chapter 'Ashfaq', Gadya Kosh (Hindi text)
  2. Ram Prasad Bismil, Atmakatha, chapter 'Railway dakaiti' (the train action), Gadya Kosh
  3. Ram Prasad Bismil, Atmakatha, chapter 'Abhiyog' (the case), Gadya Kosh
  4. Ram Prasad Bismil, Atmakatha, chapter 'Jel' (jail), Gadya Kosh
  5. Ram Prasad Bismil, Atmakatha, chapter 'Antim samay ki baten' (last days, written 16 December 1927), Gadya Kosh
  6. The Indian Quarterly Register, January to June 1927, Vol. I: the Kakori Conspiracy Case judgment of 6 April 1927 (Internet Archive)
  7. The Indian Quarterly Register, July to December 1927, Vol. II: Legislative Assembly, 23 August 1927, and the Indian National Congress at Madras (Internet Archive)
  8. Harshvardhan Tripathy and Prabal Saran Agarwal, Remembering Ashfaqullah Khan, Janata Weekly (31 October 2020), translating his writings from Banarsidas Chaturvedi (ed.), Amar Shahid Ashfakulla Khan
  9. Harshvardhan, Remembering Ashfaqulla Khan: The martyr of Kakori, National Herald (22 October 2021)
  10. PTI via The Week, 100 years of Kakori: Bismil and Ashfaqullah (9 August 2025), with Afaqullah Khan of the Khan family
  11. ETV Bharat, A century of inspiration: martyrdom and the legacy of the Kakori heroes (9 August 2025)
  12. Nikhat Fatima, Remembering Ashfaqullah Khan: Muslim assertion against British imperialism, SabrangIndia
  13. ThePrint, Hanged at 27, Ashfaqulla Khan: revolutionary with fire in his belly (22 October 2019)
  14. Indian National Congress, Congress Sandesh tribute: Ashfaqulla Khan (22 October 1900 to 19 December 1927)
  15. India Post, commemorative stamp for Ram Prasad Bismil and Ashfaqullah Khan, 19 December 1997 (iStampGallery catalogue entry)
  16. Free Press Journal, Kakori martyrs' statues demolished during road work in Shahjahanpur (March 2026)
  17. Penguin India, Ram Prasad Bismil, A Glimpse of My Life, translated by Awadhesh Tripathi (April 2025)

En pantalla y en papel

  • A Glimpse of My Life (2025) , por Ram Prasad Bismil, translated by Awadhesh Tripathi , English, translated from Hindi . la edición inglesa de la autobiografía que Bismil escribió en el corredor de la muerte, con un capítulo dirigido a Ashfaqulla Khan
  • Amar Shahid Ashfakulla Khan (2008) , por edited by Banarsidas Chaturvedi , Hindi . la colección editada de sus cartas, mensajes y autobiografía carcelaria en la que se apoya la mayor parte de lo que después se escribió sobre él

Esta lista es para quienes llegaron buscando la historia detrás de la pantalla. Una dramatización no es una fuente, y tuput no tiene relación con ninguna de estas obras.

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