Ilustración de tuput
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Dos inscripciones de Ashoka halladas en Kandahar, en el sur de Afganistán, una en griego y arameo y otra solo en griego, vierten su enseñanza moral en palabras griegas como eusebeia, piedad. El Edicto de Roca 13 nombra a cinco reyes griegos, entre ellos Antíoco II de Siria y Ptolomeo II de Egipto, como gobernantes más allá de sus fronteras donde se seguía esa enseñanza.
Ashoka se dirigió en griego a los lectores griegos. Dos de sus inscripciones halladas en Kandahar, en el sur de Afganistán, están en esa lengua, una de ellas grabada junto a un texto arameo, y el Edicto de Roca 13 nombra a cinco reyes griegos como gobernantes más allá de sus fronteras.
Dos piedras en Alejandría de Aracosia
Kandahar es el lugar que Livius.org identifica con Alejandría de Aracosia, que Alejandro Magno fundó en las últimas semanas del invierno de 329 a. C. La primera piedra de Ashoka salió a la luz allí en abril de 1958. J. Filliozat, escribiendo en la revista del Servicio Arqueológico de la India Epigraphia Indica, dice que Abdul Bay Ashna, director de una escuela de Kandahar, la encontró en Shar-i-Kuna y la comunicó, por medio de las autoridades afganas, a la Delegación Arqueológica Francesa y al Museo de Kabul. Pocos días después U. Scerrato, del museo, y J. M. Casal, de la delegación, tomaron cada uno un calco. El texto griego estaba bien grabado y en buen estado, escribe Filliozat, y su segunda línea empieza con Piodasses, la grafía griega de Piyadasi, el nombre que los edictos de Ashoka dan a su rey.
Louis Robert anunció el hallazgo a la Academia de Inscripciones de París el 20 de junio de 1958. La edición italiana de ese año llevó el título Un editto bilingue greco-aramaico di Asoka: la prima iscrizione greca scoperta in Afghanistan, que la llama la primera inscripción griega descubierta en Afganistán. Francesco Maniscalco, cuyo artículo de 2018 estudia ambas piedras, da abril de 1957 para el hallazgo; los propios avisos de los editores de 1958 son concretos sobre abril de 1958 y el anuncio de junio, y este artículo los sigue.
En 1963 llegó una segunda piedra. K. R. Norman informa de que lleva una versión griega de parte de los Edictos de Roca 12 y 13, y Daniel Schlumberger la publicó en 1964. Según el registro de Persée de ese artículo, se encontró en el mismo lugar que la primera. Maniscalco describe el griego del bilingüe como grabado dentro de un contorno trapezoidal en un gran bloque de caliza junto al camino que atravesaba la antigua Kandahar, citando a Margherita Guarducci. Añade que el bloque, expuesto en su día en el museo de Kabul, llevaba varios años desaparecido cuando él escribía.
Qué dice el griego
El griego del bilingüe, en el inglés de Maniscalco, dice que el rey «indicó la piedad a los hombres» y que, desde ese momento, «hizo más piadosos a los hombres, y todo prospera en toda la tierra». La versión de D. C. Sircar en Epigraphia Indica, traducida de la edición francesa, dice que pasados diez años «ha hecho más piadosa a la gente». El texto sigue diciendo que el rey se abstiene de los seres vivos y los demás también, que los cazadores y pescadores del rey han dejado de cazar, y que la gente es respetuosa con el padre, la madre y los mayores.
La palabra que carga con el peso es eusebeia, la piedad en griego, que ocupa el lugar donde los edictos en prácrito tienen dhamma, el orden moral que enseñó Ashoka. La mitad aramea usa una palabra distinta, que Maniscalco traduce «verdad», y señala que las dos versiones no se copiaron una de otra. El texto griego más largo de 1963 añade enkrateia, templanza, y empareja eleos y oiktos, compasión y arrepentimiento, en el pasaje que sigue a la conquista de Kalinga. «Desde aquel momento la compasión y el remordimiento lo llenaron y sufrió profundamente», traduce Maniscalco. Las cifras de Kalinga se dan allí en unidades griegas de contar de diez mil, y el artículo de tuput sobre los edictos las compara con las versiones en prácrito.
La misma piedra convierte el Edicto de Roca 12, sobre el respeto entre sectas, en un consejo que un lector griego reconocería: «es bueno respetarse unos a otros y aprender unos de otros recíprocamente», en la traducción de Maniscalco. Maniscalco sostiene que el redactor griego tenía el texto indio a la vista y estiró el griego para llevar ideas indias, lo que explica palabras raras que no se encuentran en ningún otro lugar. Sircar lee las dos versiones de Kandahar como traducciones libres independientes de un edicto redactado probablemente en prácrito en la Oficina de Registros de Pataliputra y enviado al virrey y a los mahamatras, los funcionarios de Ashoka, en Alejandría de Aracosia para los súbditos griegos y kamboja de la zona. Señala que solo el arameo recuerda el Edicto de Roca 1 sobre la cocina real, y solo el griego nombra a los cazadores del rey.
El arameo había sido la escritura de la administración persa aqueménida, y Maniscalco cuenta cinco inscripciones de Ashoka en arameo en territorio afgano, entre ellas una de Pol-i Darunta, en Laghman.
La primera línea dañada
La línea griega se interrumpe justo después de «diez años». Giovanni Pugliese Carratelli y Robert restituyeron en 1958 una palabra por «cumplidos», y Carlo Gallavotti propuso después una palabra por investidura sagrada. En 1995 Pugliese Carratelli leyó «vencido por la compasión», lo que, como lo resume Maniscalco, fecharía la piedra diez años después de Kalinga, hacia 250 a. C., y no en el décimo año del reinado. Maniscalco prefiere «investido de purificaciones» y mantiene la lectura ligada al reinado. Livius.org fecha ambos edictos de Kandahar en 258 a. C.
Quién gobernaba Kandahar
Estrabón, en la traducción de H. L. Jones, dice que Alejandro tomó tierras a lo largo del Indo a los arianos y las colonizó, y que «Seleuco Nicátor se las dio a Sandrocoto» en términos de enlace matrimonial y quinientos elefantes. El artículo de tuput sobre Chandragupta Maurya trata los cuatro relatos antiguos de ese intercambio. Si las tierras incluían Kandahar sigue discutiéndose.
Sircar lee la piedra de Shar-i-Kuna como prueba de que Afganistán, «al parecer patria de los yavanas y los kambojas», estaba dentro del imperio de Ashoka, y una nota añade que Ashoka no podría haber emitido un edicto así para los súbditos de un gobernante extranjero. Maniscalco enumera a Schlumberger, Gérard Fussman y Paul Bernard entre quienes sostienen que Aracosia fue maurya desde el pacto de hacia 305 a 303 a. C. hasta Demetrio de Bactriana. Él discrepa. Estrabón, dice, limita la cesión a las tierras que lindan con el Indo, y el griego era una lengua adecuada para un mensaje de alcance moral incluso en una ciudad gobernada desde otro lugar. En cualquier caso, la elección del griego y del arameo concuerda con las lenguas de la administración persa y de los gobiernos griegos que la sucedieron.
Cinco reyes nombrados en el Edicto de Roca 13
El Edicto de Roca 13 llega al mundo griego en una sola frase. En la traducción de E. Hultzsch de la copia de Kalsi, la conquista por la moralidad «se ha ganado repetidamente» entre los vecinos fronterizos de Ashoka, hasta «seiscientos yojanas» (un yojana es una medida india de distancia) de distancia, donde gobierna el rey yona Antiyoga, y más allá de él otros cuatro reyes: Tulamaya, Antekina, Maka y Alikyashudala.
Hultzsch los identifica como Antíoco II Teos de Siria, Ptolomeo II Filadelfo de Egipto, Antígono Gónatas de Macedonia y Magas de Cirene. El quinto es la única cuestión abierta. El nombre se ha perdido en la roca de Girnar, y las dos copias en kharoshthi, en Shahbazgarhi y Mansehra, leen Alikasudara. Norris sugirió a Alejandro de Epiro en 1846, y Hultzsch registra que Beloch prefería a Alejandro de Corinto. Las fechas de los reinados también difieren entre los dos estudiosos que leímos. Hultzsch sitúa el final de Alejandro de Epiro hacia 255 a. C., y Maniscalco da 240 o 239. Según el cómputo de Hultzsch de 1925, el edicto cae entre 272 y 255 a. C. si se trata del epirota, y entre 252 y 250 si es el corintio.
Antíoco aparece también en el Edicto de Roca 2. En la traducción de Hultzsch, dos tipos de tratamiento médico, para los hombres y para el ganado, se establecieron por todas partes en los dominios de Ashoka y entre sus vecinos fronterizos, incluido el rey yona Antiyaka y sus vecinos, con hierbas, raíces y frutos importados y plantados donde faltaban. El Edicto de Roca 5 nombra a los dhamma mahamatras, funcionarios de la moralidad, trece años después de la unción de Ashoka, para trabajar entre los yonas, kambojas y gandharas, y el Edicto de Roca 13 dice por separado que en todos los países hay brahmanes y sramanas, salvo entre los yonas. Sobre el arte que surgió donde vivían estos pueblos, véase el artículo de tuput sobre Gandhara y Mathura.
Lo que registran los escritores griegos
Las fuentes griegas que reúne Hultzsch muestran a las cortes hablándose en el reinado anterior al de Ashoka. Ateneo, citando a Hegesandro, hace que Amitrochates, la forma griega del sobrenombre Amitraghata de Bindusara, escriba a Antíoco para comprar vino dulce, higos secos y un sofista, y que Antíoco responda, en la traducción de Hultzsch, que «en Grecia no es lícito vender a un sofista». Hultzsch infiere que a Megástenes, embajador de Seleuco en la corte de Chandragupta, lo sucedió Deímaco, embajador de Antíoco I, y añade que Plinio registra que Ptolomeo II envió a Dionisio a un rey indio que pudo ser Bindusara o Ashoka.
Ninguna de las fuentes que abrimos registra a un enviado de Ashoka predicando el dhamma en Egipto, Siria o Macedonia. La afirmación del Edicto 13 de que la gente seguía el dhamma incluso donde no habían llegado sus enviados es una pretensión del propio rey, y el edicto es la única prueba que encontramos de su alcance en las tierras griegas. Las piedras de Kandahar son una prueba distinta: vierten la enseñanza en griego, con la palabra de un lector griego para la piedad. Filliozat registra que el bilingüe se publicó íntegro en Roma en italiano y en el Journal Asiatique en francés, ambos en 1958, y Maniscalco informó en 2018 de que la propia piedra llevaba varios años desaparecida.
Fuentes y lecturas adicionales
- E. Hultzsch, Inscriptions of Asoka, Corpus Inscriptionum Indicarum vol. I (Oxford, 1925), Internet Archive
- Francesco Maniscalco, A New Interpretation of the Edicts of Asoka from Kandahar, Annali di Ca' Foscari, Serie orientale 54 (2018)
- D. C. Sircar, Note on Shar-i-Kuna Inscription of Asoka, Epigraphia Indica vol. 33 (Archaeological Survey of India)
- J. Filliozat, Graeco-Aramaic Inscription of Asoka near Kandahar, Epigraphia Indica vol. 34, 1961-62 (Archaeological Survey of India)
- Daniel Schlumberger, Une nouvelle inscription grecque d'Acoka, Comptes rendus de l'Academie des Inscriptions et Belles-Lettres 108 (1964), Persee
- K. R. Norman, Notes on the Greek Version of Asoka's Twelfth and Thirteenth Rock Edicts, Journal of the Royal Asiatic Society 104 (1972), Cambridge University Press
- Strabo, Geography 15.2.9, Loeb translation by H. L. Jones, LacusCurtius (University of Chicago)
- S. Dhammika, The Edicts of King Asoka, Wheel Publication 386/387 (Buddhist Publication Society), Access to Insight
- Livius.org: Ashoka's Rock Edicts (translation by S. Dhammika)
- Livius.org: Alexandria in Arachosia (Kandahar)
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