Ilustración de tuput
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Las excavaciones de Marshall en Taxila se extendieron de 1913 a 1934 y dejaron a la vista tres emplazamientos urbanos, desde el montículo de Bhir de los tiempos persa y maurya hasta las murallas kushán de Sirsukh. Un Jataka muestra a un príncipe que paga al maestro una cuota de 1.000 piezas, y sin embargo Marshall escribió en 1951 que no se sabe si los maestros tenían alguna organización sistemática. La UNESCO inscribió Taxila en 1980, y en 2026 cuestionó las reparaciones en dos de los sitios.
Taxila, a unos 35 km (22 millas) al noroeste de Rawalpindi, en el Punjab de Pakistán, aparece en los cuentos budistas de los Jatakas como el lugar al que iban los jóvenes a completar su educación. El Museo de Taxila, del gobierno del Punjab, va más lejos. Su página sobre el monasterio de Jaulian dice que el monasterio “fue sede de una de las universidades más antiguas del mundo”, y la página no cita ninguna fuente. Sir John Marshall, que excavó el sitio de 1913 a 1934, escribió en su informe de 1951: “No sabemos si existía alguna organización sistemática para los profesores o sus alumnos.”
Tres ciudades, cada una construida junto a la anterior
Las excavaciones de Marshall dejaron a la vista tres emplazamientos urbanos en una misma llanura, y cada uno pertenece a un conjunto distinto de gobernantes. El montículo de Bhir es el más antiguo. Según la UNESCO fue fundado probablemente en el siglo VI a. C. por los aqueménidas, la dinastía persa que dominaba Gandhara, la región en torno a Taxila. En el informe de 1951 el asentamiento más profundo es probablemente del siglo V a. C., “aunque pudo ser anterior”. La tercera capa es la ciudad en la que entró Alejandro en 326 a. C., en la lectura de Marshall, y la segunda es la ciudad del posterior dominio maurya en el siglo III a. C.
A comienzos del siglo II a. C., escribió Marshall, los griegos bactrianos trasladaron la capital al otro lado de un arroyo, a Sirkap, una ciudad amurallada trazada en cuadrícula. La fundación de Sirkap cae a mediados de ese siglo según la datación de la UNESCO, décadas después que la de Marshall. La ciudad siguió en uso bajo gobernantes griegos, saka (escitas), partos y kushán. Quién construyó la tercera ciudad, Sirsukh, depende de la fuente. La guía de 1918 decía que los kushán la construyeron probablemente bajo Kanishka, el informe de 1951 sitúa el traslado en tiempos de Vima Kadphises, y Britannica nombra a Kanishka. Por su parte, la UNESCO dice solo que Sirsukh data del siglo I d. C. y que sus murallas excavadas son de piedra tallada con bastiones redondeados.
Estupas budistas (montículos abovedados con reliquias) y monasterios llenan las colinas que rodean las tres ciudades. La mampostería de Mohra Moradu sigue un estilo que llegó en el siglo II d. C., halló Marshall, y alguna obra de Jaulian pertenece al V. El final llegó con los Hunos Blancos. Él situó su invasión hacia 460 d. C., a partir del relato del peregrino chino Sung Yun, y describió monasterios arrasados y los esqueletos de los muertos entre los escombros. Cuando el monje chino Xuanzang visitó el lugar hacia 630 d. C., escribió Marshall, encontró la mayoría de los monasterios todavía en ruinas. Los viajes más amplios de Xuanzang se cuentan en el artículo sobre Harshavardhana.
Lo que la pala resolvió y lo que no
Alexander Cunningham identificó las ruinas con la antigua Taxila en 1863 a 1864 y en 1872 a 1873, dice Britannica, y Marshall excavó después durante más de veinte años. Sus tres volúmenes, publicados por Cambridge University Press en 1951, abarcan el trabajo hecho “entre los años 1913 y 1934”.
La estupa de Dharmarajika muestra hasta dónde podía llegar la excavación. Cuando Marshall empezó allí en 1913, la base yacía bajo 20 o 30 pies de escombros caídos. La página del Museo de Taxila dice que la estupa “fue erigida por el propio Ashoka”. Marshall fue más cauto e infirió un origen ashókico por el nombre de la estupa y por los años que Ashoka pasó en Taxila como virrey de su padre Bindusara, y añadió luego que nada de la estructura original, ni de ningún otro monumento de Taxila, puede reconocerse con certeza como maurya.
Un hallazgo sí ata ese periodo al terreno. Un pilar de mármol roto con una inscripción en arameo, empotrado en un muro de Sirkap, rinde homenaje a un funcionario llamado Romedote bajo un gobernador llamado Priyadarsi. Siguiendo la lectura de F. C. Andreas, Marshall escribió que prácticamente no había duda de que Priyadarsi era Ashoka, que gobernaba Taxila antes de llegar a emperador. El Dictionary of Pali Proper Names, citando el Divyavadana budista, recoge una revuelta en Taxila que Ashoka fue enviado a sofocar. Britannica dice que Taxila pasó al imperio de Chandragupta Maurya en el plazo de una década tras la muerte de Alejandro.
Lo que vieron los griegos en 326 a. C.
Las primeras descripciones externas proceden de la campaña de Alejandro, y los relatos conservados se apoyan en los escritos de sus compañeros y contemporáneos, como señaló Marshall. En la versión de Arriano, traducida por E. J. Chinnock en 1884, Alejandro cruzó el Indo y llegó a Taxila, “una ciudad grande y próspera, de hecho la mayor de las situadas entre los ríos Indo e Hidaspes”. El gobernador, Taxiles, lo recibió de manera amistosa. Estrabón la llamó “una ciudad que es grande y tiene excelentísimas leyes”.
Los maestros aparecen en estos relatos como sabios individuales con seguidores. Arriano dice que en Taxila Alejandro vio a la secta desnuda de filósofos indios y quiso que uno se uniera a él. El más anciano, Dandamis, “del cual los demás eran discípulos”, se negó a ir y no dejó que los otros fueran.
Un visitante posterior es más dudoso. Filóstrato, el biógrafo de Apolonio de Tiana, describe una Taxila del tamaño de Nínive, fortificada a la manera griega, con calles estrechas y un palacio sencillo. Marshall escribió que el relato mezcla mucha ficción, pero que algunos detalles encuentran “una corroboración notablemente sólida” en sus propios descubrimientos.
Lo que dicen los Jatakas sobre los estudiantes
Los Jatakas son cuentos budistas sobre las vidas anteriores de Buda, y en muchos de ellos un joven va a Taxila a estudiar. En el Jataka 252, en la versión inglesa de W. H. D. Rouse, un rey de Benarés envía allí a su hijo de dieciséis años con sandalias de una sola suela, una sombrilla de hojas y mil piezas de dinero. El maestro pregunta si ha traído una cuota “o deseas servirme a cambio de que te enseñe”. El príncipe la trae: “He traído una cuota conmigo.” El texto explica que los alumnos residentes sirven al maestro de día y aprenden de él por la noche, mientras que los alumnos que pagan cuota “son tratados como los hijos mayores de su casa”.
El Vinaya, el código monástico budista, cuenta la historia del médico Jivaka, un niño abandonado criado por un príncipe. Jivaka fue a Taxila a aprender con un médico de fama mundial y estudió allí siete años. Su maestro le mandó entonces que recorriera los alrededores de la ciudad con una pala en busca de cualquier planta que no fuera medicinal. No apareció ninguna, y el maestro dijo que su aprendizaje había terminado.
El Dictionary of Pali Proper Names de G. P. Malalasekera reúne las referencias. Los alumnos estudiaban los tres Vedas y dieciocho ciencias, entre ellas el tiro con arco, la medicina y el manejo de elefantes. La cuota habitual era de mil piezas. A los alumnos se les podía azotar con una vara de bambú, y parece que solo se admitía a alumnos brahmanes o kshatriyas (de la casta guerrera). Malalasekera señala también que Taxila no se menciona nunca en los suttas, los discursos atribuidos al propio Buda, aunque los Jatakas la presentan como un gran centro de saber desde antes de la época de Buda.
Los especialistas tratan estos textos con cautela. E. B. Cowell, el editor de la traducción inglesa de referencia, escribió en 1895 que los versos son el núcleo más antiguo del Jataka. La tradición de Sri Lanka dice que Buddhaghosa tradujo al pali las historias en prosa hacia 430 d. C., y Cowell aceptó que adoptaron esa forma poco después, a partir de material transmitido desde mucho antes. Cowell añadió que no tenía confianza en la credibilidad histórica de los episodios de encuadre que vinculan cada cuento con un incidente de la vida de Buda. En Education in Ancient India (segunda edición, 1944), A. S. Altekar escribió: “Por desgracia sabemos muy poco de sus actividades educativas por fuentes no jatakas.” La cifra habitual de los Jatakas, quinientos alumnos por maestro, es “más convencional que real” a su juicio, y él calculó una clase normal en no más de 20.
Bharata, Panini y Chanakya, según la tradición
Britannica recoge que, según el Ramayana, Bharata fundó la ciudad y la llamó así por su hijo Taksha, su primer gobernante, y que la tradición sitúa en Taxila la primera recitación del Mahabharata, en el sacrificio de serpientes del rey Janamejaya. Dos nombres históricos están unidos a la ciudad por la tradición posterior.
El gramático Panini, autor del Ashtadhyayi, nació en Shalatula, cerca de Attock, a orillas del Indo, según la biografía de MacTutor de la Universidad de St Andrews, que dice también que las fechas que se dan para él son puras conjeturas y van del siglo IV al VII a. C. Un hombre de Salatura “debió de ser” alumno en Taxila, razonó Altekar, lo cual es una inferencia a partir de la geografía. F. W. Thomas, en una carta de 1944 impresa en el informe de Marshall, admitió solo que el interés de Taxila por la gramática podría tener un origen remoto.
El vínculo de Chanakya es también tardío. El Mahavamsa, en la traducción de Wilhelm Geiger, dice que “el brahmán Canakka” ungió a Candagutta tras matar al último rey Nanda, y no lo sitúa en Taxila. El Dictionary of Pali Proper Names llama a Canakka “Un brahmán de Takkasilā” y cita el Mahavamsa y otras obras en pali para su historia. Lo mismo se dice de Kautilya, el nombre que figura en el Arthashastra, en una sola frase de Altekar sin texto citado.
Una universidad, o una ciudad de maestros independientes
La propia redacción de Marshall cambió con el tiempo. En 1918 su guía decía que Taxila “gozaba de gran reputación como ciudad universitaria”. En 1951 todavía llamaba a la Taxila de la época de los Jatakas “un centro universitario”, pero escribía que los maestros eran probablemente independientes del Estado y entre sí, aunque algunos podían haber pertenecido a una asamblea, y que no había razón para suponer que tuvieran propiedades, dotaciones, salas de conferencias comunes o bibliotecas, salvo posiblemente una sala de asambleas. En un apéndice se imprimen dos cartas de especialistas. F. W. Thomas llamó a las llamadas universidades “grupos organizados de maestros independientes” y escribió que las verdaderas universidades, con monasterios dotados, las creó el budismo, en lugares como Nalanda y Vikramashila. Lionel Barnett infirió que los eruditos de cada rama probablemente formaban asambleas donde eran lo bastante numerosos, pero dijo que no se sabe si las facultades llegaron a reunirse alguna vez.
Sin rodeos, en 1944, Altekar escribió: “Taxila no poseía ningún colegio ni universidad en el sentido moderno del término.” Cada maestro, ayudado por alumnos avanzados, formaba una institución por sí mismo, escribió, y no había exámenes para obtener títulos. En su época las excavaciones no habían hallado grandes edificios que pudieran ser residencias o salas de conferencias. La entrada de Britannica, del historiador de Lucknow Baij Nath Puri, coincide en que Taxila “no era una ciudad universitaria con salas de conferencias y zonas residenciales” como lo fue Nalanda, y dice que el maestro alojaba a sus propios alumnos, que pagaban en dinero o en servicios.
Algunas fuentes usan la palabra universidad sin reservas. El propio diccionario de Malalasekera llama a Takkasila una universidad, y la afirmación del Museo de Taxila sobre Jaulian es aún más fuerte, aunque Marshall describió ese monasterio como uno “de dimensiones moderadas”. El resumen de la UNESCO dice que del siglo V a. C. al siglo II d. C. Taxila fue un importante centro budista de saber.
Taxila hoy
Taxila fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en 1980 con los criterios (iii) y (vi). La inscripción abarca 18 sitios arqueológicos, diez en el Punjab y ocho en Khyber Pakhtunkhwa. Entre los riesgos que nombra la UNESCO figuran los polígonos industriales en el valle, las voladuras y la explotación de canteras de piedra caliza, el saqueo en los sitios monásticos y una financiación que califica de insuficiente.
En 2026 las propias reparaciones fueron cuestionadas. La preocupación por las obras en Mohra Moradu y Sirkap empezó en marzo, informó Dawn el 2 de julio de 2026, cuando un tercero envió fotografías al delegado de Pakistán ante la UNESCO en París. El organismo pidió entonces al gobierno que revirtiera las “reconstrucciones” en los dos sitios y advirtió del peligro de la lista de patrimonio en peligro. El Departamento de Arqueología y Museos de Pakistán y el ministerio de patrimonio realizaron una visita técnica conjunta con la UNESCO el 12 de junio, y la UNESCO pidió la evaluación del impacto patrimonial y fotografías del antes y el después. Malik Zaheer Abbas, director general de arqueología del Punjab, dijo a Dawn que llamar reconstrucción a la obra no era exacto. Dawn citó también a fuentes del ministerio que dijeron que la UNESCO había mencionado la exclusión de la lista en una reunión, algo que procedía de esas fuentes y no de una declaración publicada de la UNESCO.
Pakistan Today informó el 29 de julio de 2026 de que a una comisión del Senado se le había dicho que la UNESCO no tenía más objeciones a las obras en Mohra Moradu y Sirkap, después de que Pakistán presentara la documentación técnica.
Fuentes y lecturas adicionales
- UNESCO World Heritage Centre: Taxila (inscribed 1980)
- Sir John Marshall, Taxila: An Illustrated Account of Archaeological Excavations Carried Out at Taxila, vol. 1 (Cambridge University Press, 1951), Internet Archive
- Sir John Marshall, A Guide to Taxila (Calcutta, 1918), Internet Archive
- A. S. Altekar, Education in Ancient India, 2nd edition (Benares, 1944), Internet Archive
- Baij Nath Puri for Encyclopaedia Britannica: Taxila
- E. B. Cowell (ed.), The Jataka, vol. 1 (Cambridge, 1895), preface, Internet Archive
- E. B. Cowell (ed.), The Jataka, vol. 2, translated by W. H. D. Rouse (Cambridge, 1895), Jataka 252, Internet Archive
- T. W. Rhys Davids and Hermann Oldenberg (trans.), Vinaya Texts, part 2 (Sacred Books of the East, vol. 17, 1882), Mahavagga VIII, Internet Archive
- G. P. Malalasekera, Dictionary of Pali Proper Names: Takkasila
- G. P. Malalasekera, Dictionary of Pali Proper Names: Canakka
- Wilhelm Geiger (trans.), The Mahavamsa, or the Great Chronicle of Ceylon (Pali Text Society, 1912), Internet Archive
- Arrian, The Anabasis of Alexander, translated by E. J. Chinnock (1884), Internet Archive
- Strabo, Geography 15.1.28, translated by H. L. Jones (Loeb Classical Library, 1932), LacusCurtius, University of Chicago
- University of St Andrews MacTutor: Panini
- Taxila Museum, Government of the Punjab: Jaulian Monastery
- Taxila Museum, Government of the Punjab: Dharmarajika Stupa
- Dawn: Govt asked to undo 'reconstruction' at Taxila sites (2 July 2026)
- Pakistan Today: Senate panel told UNESCO has no further concerns over Taxila conservation work (29 July 2026)
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